Con años destripando balances en México e internacional, alineado a IVS 200, me pica el ojo con esta nueva Ley General de Aguas que Sheinbaum envió en octubre 2025.
Y hay sustancia colegas: prohíbe transmitir concesiones entre particulares para «evitar acaparamiento», obligando a devolver volúmenes no usados a Conagua.
¿En la práctica? Afecta a agricultores (76% del consumo hídrico), industrias y ejidos —si no «usas bien» el agua (vago como mi paciencia con trámites), adiós concesión en revisiones anuales.
Mi opinión técnica: devaluación inmediata del 20-40% en tierras agrícolas con pozos, ya que sin transmisión, el valor de mercado (IVS 105) se evapora como agua en el desierto.
Al menos, el agua vuelve al Estado… y nosotros, a renegociar hipotecas.
