El juzgador ya no es «tramoyista fiscal», sino guardián reflexivo —¡por fin!
La genialidad esta en rechazar la fórmula matemática para «urgencia»: cada sucesión es única (resiliencia patrimonial varía). Art. 1717 CCF reinterpretado como equilibrio, no arma fiscal —venta solo si daño patrimonial justifica sacrificio (proporcionalidad rigurosa).
Para valuadores judiciales que participan en sucesiones: objetividad absoluta en comparables, sin «acomodos, ni ajustes» para justificar subastas (trazabilidad/evidencia documental)
Jurisprudencia resiste discrecionalidad administrativa.
